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Asma, plagas y plaguicidas

Asma

El asma es una enfermedad inflamatoria a largo plazo de las vías respiratorias de los pulmones. Los síntomas del asma incluyen sibilancia, tos, opresión en el pecho, dificultad para respirar y picazón en el cuello, la garganta y los oídos.1

¿Por qué debemos preocuparnos?

Aproximadamente 25 millones de estadounidenses tienen asma y es la enfermedad infantil crónica más frecuente que aflige a 5.1 millones de niños a nivel nacional.2 Un ataque de asma grave puede ser mortal. En áreas urbanas de todo el país, las tasas de mortalidad de asma son desproporcionadamente altas. De hecho, los niños negros con asma visitan cinco veces más las salas de emergencias de los hospitales que sus pares blancos, lo que indica una importante disparidad de salud con respecto al asma, la principal causa de absentismo en las escuelas debido a las enfermedades crónicas.3

Desencadenantes del asma

La inflamación y la opresión en las vías respiratorias de los pulmones generalmente provocan los ataques de asma. A menudo ocurre debido a la exposición a ciertas sustancias llamadas desencadenantes. Los desencadenantes son alérgenos o irritantes. Los alérgenos son sustancias que provocan reacciones alérgicas como el polen, la caspa animal o el moho. Los irritantes pueden incluir los plaguicidas, los perfumes y los productos de limpieza.

La exposición repetida a ciertas sustancias (como los alérgenos de plagas) puede hacer que las personas sean más propensas a desarrollar reacciones alérgicas.

¿Qué es una plaga?

Las “plagas” son criaturas no deseadas que invaden nuestros hogares. La mayoría de las veces se refieren a ratas, ratones y cucarachas. Una vez que han ingresado al hogar, cada una de estas plagas puede contribuir a un ataque de asma; de hecho, se está investigando para poder determinar si ocasionan o no el desarrollo del asma.

Los niños que viven en ambientes urbanos están más expuestos a los alérgenos de las cucarachas, lo que puede contribuir a los problemas de asma.4, 5 Las cucarachas desprenden escamas de piel, dejan desechos y, cuando las cucarachas mueren, sus cuerpos se convierten en polvo; todo esto puede desencadenar un ataque de asma.

Peor aún, los espráis, las bombas y los fumigantes de plaguicidas que se utilizan para controlar las cucarachas pueden provocar un ataque.6, 7 Los roedores también pueden desencadenar el asma. Tanto las ratas como los ratones desprenden células de piel muerta, que se denomina caspa, que puede desencadenar ataques si alguien con asma las inhala. Los productos de desecho que dejan los roedores también pueden provocar un ataque.

El conocimiento de los desencadenantes del asma puede ayudarle a tomar medidas para reducirlos y así prevenir los síntomas o los ataques de asma.

Plaguicidas y la salud humana

Los plaguicidas son sustancias diseñadas para matar, controlar o repeler las plagas, incluidos los insectos, los roedores, las malezas y los mohos. La Agencia de Protección Ambiental (Environmental Protection Agency, EPA) enumera los plaguicidas como uno de los seis contaminantes químicos que pueden afectar a la inducción y la exacerbación de los síntomas del asma.8 Los plaguicidas lo hacen al irritar los pulmones cuando se inhalan.

Si se utilizan de manera irresponsable pueden resultar en lesiones graves o incluso la muerte, pero incluso seguir las instrucciones de las etiquetas no garantiza la seguridad. Muchos plaguicidas que se utilizan con frecuencia se asocian con cáncer, anomalías congénitas, trastornos reproductivos y daño neurológico, renal y hepático en animales de laboratorio. Hay cada vez más pruebas que indican que los niños son especialmente vulnerables.9 Un reciente análisis de estudios concluyó que incluso niveles bajos de exposición a plaguicidas pueden afectar al sistema nervioso y al desarrollo cerebral de niños pequeños.10 Claramente, existe la necesidad de una alternativa para las personas con asma, y para el resto de las personas también.

¿Qué se puede hacer?

El manejo integrado de plagas (Integrated Pest Management, IPM) es el mejor enfoque para controlar las plagas como las cucarachas y los roedores, ya que reduce la cantidad de plagas y plaguicidas que se utilizan para controlarlas.

El manejo integrado de plagas: una alternativa efectiva y segura

El manejo integrado de plagas es una alternativa asequible, efectiva y segura para el uso habitual de plaguicidas. El IPM enfatiza la prevención y utiliza el conocimiento de la plaga para identificar los métodos no químicos que funcionan para controlarla. Como último paso, los plaguicidas menos tóxicos se pueden utilizar con los métodos no químicos para alcanzar un alto nivel de control. Debido a que el IPM busca controlar las causas subyacentes de los problemas de plagas, funciona mejor a largo plazo que el control intensivo con plaguicidas convencionales.

Los métodos del IPM incluyen:

Control

Las trampas adhesivas o los tableros con pegamento (trampas con adhesivos que se colocan para atrapar plagas), las inspecciones y llevar un registro de los avistamientos ayudan a identificar los problemas de plagas. El objetivo es encontrar cómo ingresan las plagas y dónde anidan, para luego utilizar dicha información para elegir el mejor método de control para la plaga.

Métodos de control

Estos métodos son esenciales en un programa de IPM:

  • Coloque lana de acero o malla de cobre en orificios, grietas o ranuras, luego enmasille o enyese para sellarlos. El objetivo es prevenir que las plagas ingresen a ciertas áreas, por ejemplo donde las tuberías entran por la pared.
  • Reduzca el desorden; elimine las cosas que no necesita como las pilas de periódicos, revistas, etc. (lugares favoritos de las plagas).
  • Almacene alimentos en contenedores sellados para prevenir que las plagas se alimenten y utilice clips para cerrar envoltorios y evitar que las migas se desparramen.
  • Deje los platos sucios en agua jabonosa hasta que se puedan lavar para evitar que las plagas se coman los restos de los alimentos.
  • Limpie en profundidad; preste atención al suelo debajo del horno y el refrigerador, donde pueden acumularse migas de comida.

Controles químicos: plaguicidas menos tóxicos

Luego de utilizar todos los métodos anteriores, puede que necesite considerar utilizar un plaguicida menos tóxico. Es menos probable que los productos plaguicidas de cebo para cucarachas, ratones y ratas desencadenen el asma que los espráis o las bombas. Busque en una ferretería local cebos que se encuentran en contenedores (“trampas para cucarachas”) o en forma de gel para evitar que las personas entren en contacto con estos. Para controlar ratas y ratones, evite los productos químicos y utilice trampas de resorte.

Comuníquese con nosotros

Para obtener más información sobre el IPM, visite ElevateNP.org/Pest-Management o comuníquese con Ruth Kerzee al 773-269-4065.

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